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© César David Martínez

Bosques

Todos necesitamos bosques saludables. Nos ayudan a mantener el clima estable, absorbiendo dióxido de carbono y liberando oxígeno, y regulando nuestro suministro de agua y mejorando su calidad. También proveen hogar a más de la mitad de especies que habitan la Tierra – una rica variedad de vida que mantiene tantos sistemas naturales funcionando.

Más de mil millones de personas viven dentro y en los alrededores de los bosques, dependiendo de ellos para combustible, comida y medicinas materiales de construcción. Y todos nosotros usamos madera en nuestra vida diaria: de hecho, se espera que la demanda global de productos de madera se triplique durante las siguientes tres décadas.

Pero los impactos humanos han conducido ya a la pérdida de alrededor del 40% de los bosques en todo el mundo. Y hoy, un área del tamaño de un campo de fútbol americano está siendo destruida cada segundo. Proteger y restaurar los bosques no ha sido nunca más urgente.

 

Mientras la población del mundo crece, los bosques están bajo más presión que nunca

Cada año 8.8 millones de hectáreas de bosques son destruidas, para convertirse en tierras de pastoreo dedicadas al ganado, plantaciones de palma aceitera, campos de soya o caminos. La mayoría de esto sucede en regiones tropicales, donde hay una variedad de vida particularmente rica.

Incluso áreas más grandes están sufriendo de degradación – donde el bosque permanece, pero su riqueza y salud están en declive. Las amenazas incluyen tala ilegal e insostenible, sobrecosecha de madera para combustible y carbón, agricultura a baja escala, caza, incendios forestales y pestes y enfermedades.

Todo esto amenaza la supervivencia de innumerables especies, incrementa el cambio climático, pone en riesgo los medios de sustento de las personas y quebranta los servicios vitales que los bosques proveen.

Los bosques y la madera

 

Queremos ver un mundo donde los bosques sean valorados apropiadamente – no solo por la madera que proveen, sino por los muchos otros beneficios que brindan a las personas y a la naturaleza. Y sabemos que esto es posible.

Con una mejor protección, los bosques pueden continuar proporcionando un hogar para la fauna y recursos para las poblaciones indígenas y comunidades locales. A nivel global, nos brindan beneficios esenciales como aire fresco y agua limpia. Con un mejor manejo, podemos impulsar la producción de madera sin dañar el ambiente local. Y también podemos producir suficiente comida para las poblaciones en crecimiento sin tener que convertir los bosques en tierras de cultivo.

Podemos ir incluso más allá, replantando y restaurando bosques que han sido destruidos o degradados. Esto puede ayudar a combatir el clima, extender y reconectar hábitats de fauna, y reducir problemas como inundaciones y erosión.

Lo que hacemos

 

Nunca antes ha existido un mayor apoyo para detener y empezar a revertir la pérdida de bosques. Apuntamos a lograr grandes resultados en los próximos años: al 2030, estamos trabajando para ponerle fin a la deforestación, proteger o mejorar el manejo de la mitad de los bosques del mundo y empezar a restaurar paisajes boscosos a través de un área más grande que la India.

Por supuesto, no podemos hacer esto solos, así que estamos trabajando en conjunto con muchos socios para hacer que las cosas sucedan a gran escala. Eso significa apoyar a las comunidades locales para que tomen control de sus recursos forestales, trabajando con negocios multinacionales para asegurar que sus cadenas de demanda sean amigables con los bosques, influenciando planes gubernamentales de medio ambiente y desarrollo y alentando la inversión en la restauración de estos ecosistemas.

Juntos, podemos asegurar que los bosques continúen brindando beneficios a las personas y la a naturaleza, ahora y a las generaciones por venir.