NDC de América Latina y El Caribe: recomendaciones para los tomadores de decisión

Posted on 31 mayo 2021

La región de América Latina y el Caribe (LAC) se caracteriza por tener un buen historial en cuanto a la presentación de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) revisadas y al aumento de su ambición climática. Sin embargo, aún existen excepciones a la regla. Es por ello que, ahora, todos los gobiernos deben poner en práctica sus planes y establecer de manera más clara y transparente los vínculos entre la protección de la naturaleza, las personas y el clima. Al ser una región vulnerable y rica en biodiversidad, LAC es un buen ejemplo de la amenaza que representa el cambio climático y de las oportunidades que ofrece una acción climática más ambiciosa. Muchos gobiernos han dado un paso adelante con ambiciosos planes climáticos, pero ahora es tiempo de convertirlos en acciones. En ese sentido, los que aún no lo hayan hecho deben seguir este ejemplo. La región debe reconocer que está comenzando a formarse un nuevo sistema económico global, enmarcado en consideraciones climáticas fundamentales. No considerar esto es sinónimo de poner en peligro el desarrollo futuro de la región.

WWF ha evaluado 15 de estos planes, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, o NDC, que establecen las metas de reducción de emisiones de los países como parte del proceso del Acuerdo de París. Al evaluar estas contribuciones, pensamos en cómo se ve la ambición y queremos mirar más allá de solo los objetivos de emisiones, por más vitales que sean. Además, existen otros elementos cruciales de los planes climáticos de los países: cómo permiten la adaptación a los impactos inevitables; cómo contribuyen al desarrollo sostenible y a una recuperación verde; si son inclusivos; y cómo permiten el monitoreo de su progreso.

En general, los gobiernos de la región han logrado un buen progreso en el aumento de la ambición climática contenida en estos planes, cuyas primeras versiones se elaboraron en 2015, antes de las conversaciones climáticas de París. Hemos categorizado cinco de ellos (Colombia, Surinam, República Dominicana, Panamá y Costa Rica) como las “NDC que queremos.”

No obstante, existen dos excepciones notables en esta historia. Brasil y México no han aumentado su ambición en comparación con sus NDC anteriores e incluso podrían cumplir sus objetivos al mismo tiempo que emiten más carbono debido a problemas metodológicos. Es particularmente desalentador que, siendo dos de las economías más grandes de la región, no puedan predicar con el ejemplo.

Sin embargo, incluso para aquellos países que han elaborado NDC encomiables, este es solo el último paso de un largo viaje por delante. No hay tiempo que perder para pasar de la ambición a la implementación.
NDC DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: RECOMENDACIONES PARA LOS TOMADORES DE DECISIÓN.
© Luis Barreto / WWF-UK