Un mundo de osos | WWF
Un mundo de osos

Posted on 21 febrero 2020

En diversas culturas respresentan un signo de poder y conexión con lo salvaje, sin embargo, seis de las ocho especies de osos que existen en el mundo están en algún grado de amenaza; debido, en gran parte, a las actividades humanas. Por eso, en el Día Internacional de la Protección de los Osos te invitamos a conocer más sobre estas maravillosas especies. #PonteLosAnteojosPorLaVida.
 

Panda gigante (Ailuropoda melanoleuca)


Es una de las especies más carismáticas del mundo, por algo es el animal nacional de China y el símbolo de WWF. Su pariente más cercano es nuestro oso de anteojos y existe una subespecie marrón y blanca que no supera los 300 individuos. El panda vive en los bosques de bambú del centro y suroeste de China, donde abunda su principal alimento. Se estima que hay cerca de 2.000 ejemplares, la mayoría en estado silvestre. Su población ha crecido luego de un trabajo conjunto entre entidades estatales, organizaciones de la sociedad civil y científicos para evitar su extinción. Sin embargo, su estado de conservación es vulnerable, debido a la pérdida de hábitat, la cacería ilegal y a su ‘timidez’ para la reproducción.

 

Oso de anteojos (Tremarctos ornatus)


El jardinero de los bosques es el único oso de Suramérica y camina por las montañas andinas, desde Venezuela hasta Bolivia. Sus características manchas alrededor de los ojos, hocico y pecho son distintas en cada individuo. Al igual que el panda y el oso malayo, no hiberna. Son excelentes trepadores y sus garras les sirven para agarrar y manipular ramas de árboles, tallos de plantas o cavar en la tierra. Aunque son omnívoros, consumen principalmente en frutas y plantas. Por su dieta y sus largos recorridos, ayudan a diseminar semillas. 

 

Oso malayo (Helarctos malayanus)

Es el más pequeño de los osos y se encuentra en los bosques tropicales del sudeste asiático. Trepan fácilmente árboles para encontrar alimento, sobre todo cocos, sus favoritos. Aunque es omnívoro, consume desde semillas hasta insectos y pequeños mamíferos. Al igual que el oso de anteojos, no hiberna, y las hembras pueden tener dos oseznos al año. Cada vez son menos, por la pérdida de su hábitat causada por la agricultura, la minería y la extracción de madera, así como la cacería ilegal.
 

Oso perezoso o bezudo (Melursus ursinus)

Es la especie más famosa gracias al personaje de Baloo, maestro de Mowgli en ‘El libro de la selva’, obra de Rudyard Kipling. El oso perezoso vive en praderas y bosques de India, Nepal, Sri Lanka y Bangladés. Tiene el pelo más largo y lacio que el resto de sus primos úrsidos. Sus pies son curvados hacia dentro y tienen un hocico prominente. Su dieta es amplia: huevos, miel, flores y tubérculos, pero su debilidad son las hormigas y termitas. Se reproduce una vez al año y su gestación dura once meses. La población está decreciendo por la deforestación y por la cacería ilegal para obtener su piel y bilis (usada en la medicina china).
 

Oso negro asiático (Ursus thibetanus)

Habita en los bosques de Asia, desde Irán hasta Japón, incluso puede encontrarse en Taiwán. Su pariente más cercano en el oso negro americano y comparte un ancestro común con el oso pardo y el oso polar. Es omnívoro y le encantan las bayas, frutas, nueces, así como la miel, peces y algunos animales pequeños. También consume carroña. En su amplia zona de distribución sus ecosistemas han sido invadidos, razón que explica su agresividad y posibles ataques a humanos. Hasta ahora se han reconocido siete subespecies del oso negro asiático, pero ya se encuentra extinto en muchos lugares, ya sea por la pérdida de hábitat o la cacería.


Oso negro americano (Ursus americanus)

Es el oso más abundante en Norteamérica y considerado uno de los mamíferos más inteligentes que existen. No en vano se le capturaba mucho para circos. Se han identificado 16 subespecies de oso negro americano que viven en bosques y montañas, aunque el color de su pelaje varía entre ellas del negro al blanco, con diversos matices. Los machos pueden llegar a medir hasta 2,80 metros de largo; las hembras, hasta 2,55 metros. Aunque son bastante grandes y pesados, tienen gran habilidad para trepar y correr, pueden alcanzar una velocidad de hasta 55 kilómetrom por hora. Aunque son solitarios, es posible encontrarlos reunidos en zonas donde haya mucho alimento.


Oso pardo (Ursus arctos)

Existen varias subespecies entre las que se cuentan el Kodiak y el Grissly. Habitan los bosques templados de Norteamérica, Europa y Asia. Hace 150.000 años un grupo se separó de esta especie y surgieron los osos polares. Al igual que los osos andinos, son plantígrados, es decir, pueden apoyar completamente sus patas traseras en el suelo para erguirse muy bien. Esto puede ser impresionante, pues hay ejemplares de osos pardo de hasta 2,95 metros. Son omnívoros y su alimento preferido son los panales de miel y los salmones. Guardan en su capa de grasa hasta un 75% de la energía de sus alimentos para la hibernación. Por lo general, al despertar, las hembras tienen también a sus crías. En algunas zonas, sus poblaciones ya están extintas, debido a la caza furtiva y accidental y a la pérdida de sus bosques.


Oso polar (Ursus maritimus)

Es el superdepredador del Ártico y un excelente nadador. En los últimos años, se ha convertido en el símbolo del cambio climático. Su hogar, la zona más al norte del planeta cubierta por hielo, está en inminente riesgo por el aumento de la temperatura. Tiene un perfil más alargado que el de otros osos y sus patas se han adaptado para sostenerse en las placas de hielo, desde donde se impulsa para cazar focas. Como sucede con el oso de anteojos, en la reproducción las hembras aguardan para implantar el óvulo fecundado, preparándose en los meses previos almacenando la mayor cantidad de grasa posible, aunque la especie no hiberna. Nacen una o dos crías.

Panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) en un árbol. Wolong Panda Reserve, provincia de Sichuan, China.
© © Bernard De Wetter / WWF
Hembra cautiva Oso de anteojos en la Reserva Natural de La Planada, Colombia
© © Kevin Schafer / WWF
Dos cachorros de oso polar (Ursus maritimus), Svalbard, Noruega.
© © Jon Aars / Norwegian Polar Institute / WWF-Canon