La minería ilegal en tierras indígenas es habitual en la Amazonia, no es una excepción, muestra la plataforma del Observatorio de Mercurio

Posted on 22 julio 2021

Herramienta desarrollada por WWF-Brasil, la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) y el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA) junto con otras instituciones permite visualizar las áreas con minería legal e ilegal en Tierras Indígenas
Las noticias sobre las violentas invasiones de mineros en tierras indígenas, como las que ha sufrido el pueblo Munduruku en Pará y los Yanomami en Roraima, son sólo una muestra del escenario actual en la Amazonia. No son excepciones.
 
El Observatorio de Mercurio es una plataforma georreferenciada que reúne estudios sobre el mercurio y datos sobre la minería del oro, esto posibilita observar la gran cantidad de minería legal e ilegal en las Tierras Indígenas (TI).
 
Para visualizar estos datos es necesario accesar en la plataforma lanzada por WWF-Brasil, la Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz) y el Centro de Innovación Científica Amazónica (CINCIA), junto con otras instituciones, y elegir en el mapa las capas de Minería, Minería Ilegal y Territorio Indígena. A continuación, basta darle un click en el mapa para saber cual es el TI y si la minería está activa.
 
Además de la tierra de Munduruku, en Pará, también es posible localizar actividades mineras como por ejemplo, en la zona de Menkragnotí; la TI de Baú, del pueblo Kayapó; y la TI de Xikrin do Cateté. En Maranhão, hay una minería justo en la frontera del TI de Alto Turiaçu; en Amazonas, en los TI de Marapi, Río Biá y Waimiri-Atroari, entre otros. La condición se repite en todos los estados brasileños y en los países con bosque amazónico, como el TI Pilón Lajas, en Bolivia.
 
La plataforma, que abarca no sólo la Amazonia brasileña, sino toda la panamazónica la cual incluye otros países con bosques amazónicos, muestra la misma presión sobre los pueblos indígenas de Colombia, Guyana y Bolivia. 
 
A la minería y a la violencia le acompaña el mercurio, un metal utilizado para separar el oro de otros sedimentos. Éste se encuentra presente en la naturaleza y es liberado en la atmósfera a través de la deforestación, la quema y los cambios provocados por el hombre.
 
"El mercurio es un problema más en una cadena de vulnerabilidades", dice la investigadora Sandra Hacon, de la Ensp/Fiocruz (Escuela Nacional de Salud Pública Sérgio Arouca de la Fundación Oswaldo Cruz). Sandra es una de las autoras de un estudio sobre el impacto del mercurio en la Amazonía oriental, realizado en 2019, que detectó niveles de contaminación en los mechones de cabello de todos los indígenas que participaron en la investigación, sin la excepción de niños, adultos y ancianos.
 
En tres comunidades de Munduruku, a cada 10 indígenas 6 presentaban niveles de mercurio superiores al límite máximo establecido como seguro por los organismos sanitarios internacionales. Estas comunidades están ubicadas entre los municipios de Itaituba y Trairão, en Médio Tapajós, Pará. En la plataforma, también es posible ver los registros de los estudios realizados sobre la contaminación con humanos y peces. En uno de ellos, realizado con una comunidad ribereña cerca del Munduruku IT, se registró un nivel 12 veces mayor al límite máximo considerado seguro.
 
El activista del movimiento indígena de Roraima, Jama Wapichana, ha seguido de cerca la compleja y criminal cadena de la minería, y cita los problemas a los que se enfrentan los yanomami. "Los familiares de esta etnia acaban abandonando el territorio destruido por la minería y se van a las ciudades con toda su familia, sin ningún apoyo. La falta de un mínimo de nivel de vida los lleva al alcohol y al suicidio. Muchos se avientan enfrente de los vehículos en la carretera para suicidarse", dijo Wapichana. Detrás de la minería se esconde el rastro de la destrucción y la pérdida de la cultura y el modo de vida de varios pueblos. "No hablo sólo de los indígenas. Las poblaciones ribereñas y urbanas dependen de la salud de nuestros ríos. El principal, el Río Branco, recibe la contaminación de la minería a través de sus afluentes y a su vez desemboca en el Río Negro. El rastro de destrucción es muy grande".
 
"Con la publicación del Observatorio del Mercurio, se da conocimiento a las evidencias del acuciante problema del uso ilegal del mercurio en el garimpo", afirma Marcelo Oliveira, especialista en conservación de WWF-Brasil y líder de la agenda de lucha contra el garimpo ilegal. "La ambición es que la recopilación de estos datos e información sobre la Pan-Amazonía pueda servir de apoyo técnico-científico para la elaboración e implementación de políticas públicas y la toma de decisiones que promuevan la legalidad y la conservación de la región y respeten la autonomía y los derechos de los pueblos tradicionales locales, incluyendo a los pueblos indígenas, ribereños y quilombolas."
 
Jama explica que además del mando y control, faltan políticas públicas que garanticen también la autonomía, la salud y la vida digna de los pueblos indígenas. "Los pueblos indígenas necesitan seguridad e instituciones fuertes a su favor para poder seguir luchando por sus tierras y ver un futuro digno en su forma de vida tradicional".
 
Acceda al Observatorio de Mercurio: wwf.org.br/observatoriodomercurio
 

 
Operaciones mineras en Rondonia, Brasil.
© Marizilda Cruppe / WWF-UK