Bancos centrales y supervisores financieros deben abordar los riesgos relacionados con la naturaleza

Posted on 14 julio 2021

  • WWF urge en un informe a construir un sistema financiero sostenible, en el que este sector, además de promover un manejo adecuado de los riesgos financieros derivados de la pérdida de biodiversidad, evalúe y mida los impactos de sus propios balances, y garantice una transición ordenada y segura hacia una economía más sostenible.
  • Así como la biodiversidad es crucial para la estabilidad económica, lo es para la estabilidad del sistema financiero global.
  • La crisis planetaria que enfrenta el mundo -climática, de pérdida de biodiversidad y sanitaria- abarca todos los sectores, y el financiero es uno de los que más podrá incidir en que cada vez más las actividades humanas vayan en armonía con la naturaleza.

Quito, Ecuador.– Es urgente que los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero actúen para evitar una pérdida de naturaleza sin precedentes, advirtió hoy WWF en el informe Los próximos guardianes de la naturaleza: por qué los bancos centrales deben tomar medidas sobre el riesgo de la biodiversidad.
 
El documento destaca cómo la degradación ambiental y la pérdida de biodiversidad no son solo áreas a financiar, sino que las finanzas también deben servir para fortalecer la capacidad del medio ambiente de regenerarse sosteniblemente por sí mismo. Esto significa que ese sector debe mirar más allá del manejo adecuado de los riesgos financieros derivados de la pérdida de biodiversidad. También necesita evaluar y medir los impactos de sus propios balances, así como garantizar una transición ordenada y segura hacia una economía más sostenible. 
 
Las prácticas actuales de integrar solamente los riesgos e impactos climáticos en los mandatos de los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero, y excluir los riesgos relacionados con la pérdida de naturaleza, no permiten garantizar un sistema financiero sostenible, señala el estudio de WWF, elaborado con la contribución del Instituto de Economía Climática (I4CE), Finanzas para la Biodiversidad (F4B), ECOFACT, el Consejo de Políticas Económicas (CEP) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).
 
Además del caso financiero, el documento destaca los fundamentos legales para que los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero asuman la responsabilidad que les confieren los tratados y normas internacionales y los marcos regulatorios nacionales. Estos incluyen los estándares internacionales para la supervisión bancaria o la supervisión de seguros en los que se requieren medidas preventivas e intervención temprana previo a la aparición de nuevos riesgos. Agrega que los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero deben alinearse con los objetivos ambientales gubernamentales de mayor alcance.
 
El informe se publica hoy en el marco de la Iniciativa de Enverdecimiento de la Regulación Financiera de WWF. Esta iniciativa apoya a los bancos centrales, los reguladores y supervisores del sistema financiero a mejorar la estabilidad y resiliencia del sector financiero ante los riesgos relacionados con el clima y los riesgos ambientales y sociales, permitiendo a su vez la movilización de capital para la transición hacia una economía baja en carbono, resiliente y sostenible.
 
El mundo enfrenta una crisis global de naturaleza que amenaza nuestro clima, alimentos, medios de vida y salud. La pandemia actual de COVID-19, con sus raíces en el cambio desenfrenado del uso del suelo, la deforestación y el comercio de vida silvestre, es la evidencia más reciente de que la actividad humana insostenible está llevando al límite a los sistemas naturales que sustentan la vida en la Tierra.
 
Impulsada por la agricultura, la deforestación es una de las principales causas del cambio climático y de la pérdida de biodiversidad, debilitando el capital natural de los países productores y afectando las economías y la estabilidad financiera. Entre 2001 y 2015 más de la mitad de la pérdida total de bosques fue impulsada por la agricultura comercial, lo que se traduce en riesgos para las instituciones financieras que están directa o indirectamente expuestas a ella mediante el financiamiento de productos básicos de riesgo forestal.
 
Del mismo modo, la presión sobre los recursos hídricos puede tener graves consecuencias para las economías y los negocios que dependen del agua. En la India, por ejemplo, cerca del 40% de la exposición crediticia bruta de los bancos se encuentra en sectores en donde hay riesgos significativos relacionados con el agua.
 
“Los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero tienen un papel fundamental que desempeñar en la transición hacia un sistema financiero más sostenible y resiliente que beneficie a las personas, el clima y la naturaleza”, señalaron Olivier Vardakoulias, Economista Líder en WWF Grecia e Ivo Mugglin, Asesor de Finanzas Sostenibles de WWF Suiza.
 
“Los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero han acumulado experiencia significativa para abordar los riesgos relacionados con el clima. Ahora deben aprovechar esta capacidad para ampliar su compromiso e incluir más dimensiones ambientales interrelacionadas en su toma de decisiones”, dijo Chiara Colesanti, miembro del Consejo de Políticas Económicas.
 
“Como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad genera riesgos financieros materiales para los actores financieros. Además, puede crear un riesgo sistémico derivado de una importante perturbación económica y social vinculada a la aparición de zoonosis”, dijeron Michel Cardona, Asesor Senior - Sector Financiero, Riesgos y Cambio Climático, y Romain Hubert, Gerente de Proyectos - Finanzas, Inversión y Clima de I4CE.
 
“Así como la biodiversidad es crucial para la estabilidad económica, lo es para la estabilidad del sistema financiero global. La evidencia es creciente sobre los riesgos para los negocios individuales, pero estos riesgos también interactúan de manera sistémica y explosiva. Tanto la política como el mercado se están moviendo hacia la divulgación de impactos a través de iniciativas como la obligación de la debida diligencia propuesta por la Unión Europea y el Grupo de Trabajo sobre Divulgación Financiera Relacionada con la Naturaleza (TNFD por sus siglas en inglés). Los reguladores del sistema financiero tienen el deber, en nombre del sector privado, de examinar los riesgos y asegurarse de que estén preparados para responder”, indicó Charlie Dixon, Gerente de Operaciones de Finanzas para la Biodiversidad
 
“A pesar de la falta de referencias explícitas a la biodiversidad dentro de las regulaciones financieras, las herramientas regulatorias existentes ya permiten a los reguladores del sistema financiero abordar los riesgos financieros reales y potenciales relacionados con la biodiversidad. Además, existe un creciente impulso regulatorio que busca colocar las consideraciones relacionadas con la biodiversidad en el centro de los procesos clave que están sujetos a expectativas regulatorias, como los marcos de gobernanza y de gestión de riesgos”, dijeron Gabriel Ziero, Jefe de Perspectiva Política y Dilan Eberle, Experta Jurídica de Ecofact.
 
Con base en los hallazgos del informe, WWF recomienda a los bancos centrales y supervisores del sistema financiero:
 
  • La carga probatoria debe invertirse. Los bancos centrales deben asumir que la degradación ambiental, incluida la pérdida de biodiversidad, representa riesgos macroeconómicos y financieros en sus mandatos, salvo que pueda e demostrarse lo contrario.
  • Deben anticiparse para mitigar los riesgos previstos por la pérdida de biodiversidad y los riesgos relacionados con el cambio climático. La supervisión microprudencial, la supervisión macroprudencial y la política monetaria ofrecen herramientas para hacerlo.. Los bancos centrales también deben abordar los riesgos ambientales en sus propios portafolios y promover la investigación necesaria.
  • Los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero deben actuar de forma coherente con los objetivos ambientales establecidos a nivel nacional e internacional. Deben abogar por una regulación financiera internacional común que incluya las dimensiones ambientales.
 
“El clima y la naturaleza son dos caras de la misma moneda. Los bancos centrales y los supervisores del sistema financiero tienen hoy una oportunidad única de utilizar mecanismos diseñados para abordar los riesgos e impactos relacionados con el cambio climático y también la pérdida de biodiversidad. Sólo si se abordan en conjunto, se puede garantizar un sistema financiero sostenible. Uno que sea resiliente a los cambios planetarios y socioeconómicos que se avecinan en nuestro camino”, dijo Maud Abdelli, líder de la iniciativa de Enverdecimiento de la Regulación Financiera de WWF.


Para mayor información, por favor contactar: news@wwfint.org

 
El mundo enfrenta una crisis global de naturaleza que amenaza nuestro clima, alimentos, medios de vida y salud.
© Shutterstock / Ritesh Chaudhary / WWF
WWF urge en un informe a construir un sistema financiero sostenible, en el que este sector, además de promover un manejo adecuado de los riesgos financieros derivados de la pérdida de biodiversidad, evalúe y mida los impactos de sus propios balances, y garantice una transición ordenada y segura hacia una economía más sostenible.
© Jasper Doest / WWF