Posted on noviembre, 20 2025
Por primera vez, la 30ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP30) se realizó en la Amazonía. Un espacio en el cual 197 países asumen compromisos globales en la lucha contra el cambio climático, enfocándose en los esfuerzos necesarios para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C, la presentación de nuevos planes de acción nacionales (NDC) y los avances de los compromisos financieros realizados en la COP29.

© AIDESEP
“La ventana para evitar sobrepasar el calentamiento por 1.5 grados centígrados acordado en Paris, se está cerrando rápidamente. Frente a este desafío, debemos acelerar la descarbonización y, en el Perú, evitar la deforestación, priorizando acciones urgentes y colaborativas para proteger la Amazonía y el futuro del planeta”, recalcó Kurt Holle, director país de WWF Perú en su participación en la COP30.
Paquete Perú
Perú presentó el 18 de noviembre en la COP30 un paquete de planes concretos para impulsar la implementación de los compromisos del país en materia de clima y biodiversidad, y sitúa a los pueblos indígenas y las comunidades locales en el centro de estos esfuerzos.
Kurt Holle, representante de WWF en Perú, declaró: “El Paquete País de Perú es una oportunidad para ampliar las soluciones que funcionan y garantizar que la Amazonía siga siendo una fuente de vida para las generaciones venideras. Lo que destaca de este paquete es que asegura sinergias entre la naturaleza y el clima. Este es un elemento clave, ya que el éxito en el cumplimiento de los compromisos contra la deforestación requiere priorizar este tema en la agenda política de la COP30. Felicitamos a la FCLP y a Perú por demostrar una firme determinación de promover los derechos territoriales y el desarrollo sostenible, impulsar un enfoque inclusivo y fortalecer la gobernanza”.
Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF)
Brasil, por su parte, anunció el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), un mecanismo que recompensa a los países por mantener sus bosques en pie. Del monto comprometido, al menos 20% irá directamente a pueblos indígenas y comunidades locales, lo que podría convertirlo en la mayor fuente de financiamiento directo para estos actores. “El TFFF es un punto de inflexión que combina financiamiento público, privado y filantrópico para proteger más de 1.000 millones de hectáreas”, afirmó Kirsten Schuijt, directora general de WWF Internacional.
Garantizar derechos indígenas y justicia climática
Los pueblos indígenas llevaron una agenda climática que puso al centro la defensa de la vida, los territorios y la justicia climática. La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) presentó su Agenda Climática que consta de 11 propuestas para garantizar derechos indígenas, acceso justo al financiamiento climático, la protección de los territorios, entre otras, que buscan que el rol clave de los pueblos indígenas frente a la crisis climática sea reconocido.
Una de ellas fue el mecanismo de financiamiento directo que plantea simplificar el acceso a los fondos, respetando la gobernanza indígena, garantizando la participación equitativa, priorizando a las mujeres, jóvenes y defensores indígenas, y buscando alianzas basadas en confianza y corresponsabilidad.
“El financiamiento directo a los territorios, comunidades y pueblos indígenas es una necesidad urgente. En los últimos diez años hemos venido generando propuestas y pedidos para que estos fondos puedan llegar y ayuden a vigilar el territorio y a desarrollar capacidades administrativas”, señaló el apu Jorge Pérez Rubio, presidente de AIDESEP.
Otra propuesta presentada por AIDESEP fue el Programa REDD+ Indígena Jurisdiccional, que es una estrategia propia de mitigación y adaptación climática para conservar bosques de territorios extensos y con poca deforestación. Este programa es el primero de su tipo a nivel mundial y ha sido destacado por ser una novedosa forma de articulación entre los pueblos indígenas, el Ministerio del Ambiente de Perú y otros aliados.
La organización indígena nacional también resaltó la importancia de la defensa y protección de los defensores indígenas. “Necesitamos que los Estados brinden condiciones para reconocer y fortalecer los sistemas de autoprotección comunitarios. Siguen aumentando las víctimas producto de proteger sus territorios”, acotó el apu Miguel Guimaraes, vicepresidente de AIDESEP.
Para ello, también es necesario fortalecer los sistemas de vigilancia y monitoreo indígena. Es así como los líderes indígenas resaltaron la importancia de combinar la tecnología y los conocimientos ancestrales para detectar amenazas y exigir respuestas estatales oportunas, como el caso del Sistema de Alertas y Acciones Tempranas (SAAT) de AIDESEP. “Es una herramienta de gestión creada por las mismas comunidades. Venimos haciendo el control y vigilancia dentro del territorio, que viene dando resultados para efectivos frente a economías ilegales”, indicó Samuel Pinedo, presidente de la Coordinadora de Desarrollo y Defensa de los Pueblos Indígenas de la Región San Martín (CODEPISAM).
También, se visibilizó el rol de las mujeres indígenas en la adaptación territorial e intercultural para enfrentar inundaciones, sequías, incendios y pérdida de biodiversidad. “Las mujeres trabajamos para mantener la seguridad alimentaria de nuestras familias. Desarrollamos chacras integrales que recuperan semillas y restauran el bosque. Nos adaptamos para sembrar lo que responde mejor a las nuevas condiciones climáticas”, indicó Teresita Antazú, responsable del Programa Mujer de AIDESEP.
Informe de la Huella de la Amazonía (Amazon Footprint Report) de WWF
El Reporte de Huella de la Amazonia 2025 (Amazon Footprint Report): Factores que impulsan la deforestación en las cadenas de suministro agrícolas de la Amazonia es una colaboración entre Trase, Chalmers University, el Stockholm Environment Institute y WWF es el primer análisis regional que abarca datos desde el nivel subnacional vinculando la deforestación en la región de la Amazonía con la producción y el consumo de productos agrícolas, como la carne de res, la soya, la palma aceitera, el arroz y el maíz, entre otros.

© Adriano Gambarini / WWF Brasil
La investigación utilizó datos satelitales, estadísticas de producción subnacional y un modelo insumo-producto sofisticado para crear una huella detallada de deforestación, que identifica los puntos críticos para orientar las estrategias de conservación y las intervenciones de política pública.
“Contar con un conocimiento preciso de las dinámicas de uso del suelo y su conexión con los mercados y las finanzas es fundamental para encarar acciones con los gobiernos, empresas y entidades financieras para frenar la conversión innecesaria de los bosques de la Amazonía”, dijo Pablo Pacheco, Científico Líder Global de Bosques en WWF.
BLF Andes Amazónico y Unidos por el Bosque y el Mar
Estas acciones se encuentran en el marco del proyecto BLF Andes Amazónico, el cual busca contribuir a la transformación de los sistemas actuales en el Paisaje Andes Amazónico, un territorio transfronterizo (Perú-Ecuador) de gran biodiversidad y riqueza cultural. Proyecto financiado por Desarrollo Internacional del Reino Unido, en el marco del Fondo de Paisaje Biodiversos, y es implementado por un consorcio liderado por Practical Action y conformado también por NCI, AIDESEP, WWF, TERRA NUOVA y COSPE.
También, por el proyecto Unidos por el Bosque y el Mar, el cual tiene como objetivo conservar los recursos naturales esenciales para todos y construir un futuro en el que tanto las personas como la naturaleza prosperen en Bolivia, Chile y Perú, con el apoyo de Sall Fundation.