El regalo de los árboles y su lenguaje secreto | WWF

El regalo de los árboles y su lenguaje secreto

Posted on 28 June 2018
Paloma Caro, Coordinadora de Programa Paisajes Terrestres de WWF Chile
© Daniel CARRILLO / WWF Chile
Por Paloma Caro, coordinadora del Programa Paisajes Terrestres de WWF Chile.


Los árboles son parte fundamental de la vida sobre el planeta, siendo prácticamente imposible imaginarse un mundo sin ellos.

Como lo destaca WWF, conservar los bosques del mundo es crucial para mantener la diversidad de la naturaleza, beneficiar nuestro clima y apoyar el bienestar humano.

Ellos nos entregan un sinnúmero de beneficios, algunos de ellos más específicamente definidos como servicios ecosistémicos. Estos servicios son variados en el caso de los bosques nativos, destacando los de “regulación”, que son clave para estabilizar los procesos dentro de los ecosistemas. Entre éstos se incluye la capacidad de regular el clima, el control biológico de plagas y la purificación del aire y del agua. Incluso, se ha comprobado que si perdemos bosques por deforestación, la incidencia sobre la transmisión de algunas enfermedades como el hanta aumenta.

Además, los árboles nos ayudan frente al cambio climático, a través del almacenamiento de carbono y protección contra desastres naturales. Un ejemplo de esto son los manglares en climas tropicales, donde los árboles protegen a las comunidades de las inundaciones. También los árboles son el hogar o refugio para diversas especies, como los pájaros carpinteritos del sur o el pequeño monito del monte, un marsupial sureño.

Otros servicios que entregan los árboles y bosques son los servicios culturales, aportando a la recreación e incluso a la espiritualidad. Existe evidencia de que a más bosque nativo aumenta la pesca recreativa, y también en términos inmateriales, al ser una fuente de inspiración y de bienestar espiritual, la salud de las personas mejora al estar en contacto con la naturaleza.

Podemos encontrar muchos de estos ejemplos de servicios que nos entregan los árboles en nuestra propia flora nativa y tradiciones culturales. El canelo (Drimys winteri) es un árbol sagrado de los mapuche, visto como una representación sagrada en la naturaleza. La centenaria araucaria (Araucaria araucana) provee el piñón como alimento, el que durante muchos años fue fundamental para la subsistencia de las comunidades pehuenches. Otros tipos de beneficios nos entregan el boldo (Peumus boldus), reconocido por sus propiedades medicinales, y el quillay (Quillaja saponaria), usado en cosmética, principalmente en la elaboración de jabones y shampoos.

El listado de servicios ecosistémicos es bastante largo, y con esto, los árboles también nos muestran un hecho que a veces pasamos por alto: en la naturaleza, y en el planeta en general, todo está conectado.

Más allá de estar vinculados con su entorno y entregar beneficios a todos, los árboles tienen una secreta maraña de conexiones bajo tierra, a través de la cual se comunican y colaboran entre sí. Este descubrimiento de la ecóloga e investigadora británica Suzanne Simard deja en evidencia que la existencia de redes de micorrizas –hongos en simbiosis con las raíces- no sólo permite que los árboles compartan nutrientes como agua, carbono, nitrógeno y fósforo, sino que también, a través de señales químicas avisan al resto de los árboles sobre enfermedades o estrés. Un misterioso lenguaje que nace en el corazón del bosque.

Hoy, en la celebración del Día Mundial del Árbol, es importante dar una mirada a los grandes aportes que nos entregan los más insignes y representativos habitantes de los ecosistemas boscosos e, igualmente, conocer las relaciones que establecen entre ellos. Tal vez, un día no muy lejano, nos permitan también comunicarnos con ellos.
Paloma Caro, Coordinadora de Programa Paisajes Terrestres de WWF Chile
© Daniel CARRILLO / WWF Chile Enlarge

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