Una encuesta afirma que los brasileños quieren estar más cerca de la naturaleza, pero cree que no está siendo protegida como debería | WWF

Una encuesta afirma que los brasileños quieren estar más cerca de la naturaleza, pero cree que no está siendo protegida como debería

Posted on 05 September 2018    
Delfín rosado en el río Tapajós, región de Santarém, estado de Pará, Amazonas brasileño.
© Adriano Gambarini / WWF Iniciativa Amazonia Viva
El papel de cuidar las áreas protegidas pertenece al gobierno, pero el ciudadano también se atribuye esa tarea. La deforestación y la contaminación de las aguas lideran el ránking de amenazas a la naturaleza, en opinión de los brasileños consultados en la encuesta Ibope Inteligência/WWF-Brasil.


Brasilia, 4 de septiembre de 2018 – Una encuesta de IBOPE Inteligência encargada por WWF-Brasil para saber lo que los brasileños piensan sobre las áreas protegidas y el medio ambiente revela una población que valora el medio ambiente, quiere estar cada vez más cerca de la naturaleza y cree que cuidar el verde es una responsabilidad también del ciudadano.

 

            La recogida de datos se realizó entre los días 21 y 26 de junio de 2018, entre personas de 16 años o más, de diferentes clases sociales y con representatividad nacional. Es la segunda entrega de la misma encuesta encargada por WWF-Brasil en octubre de 2014.

            En 2018, la deforestación y la contaminación de las aguas continúan siendo vistos como las principales amenazas al medio ambiente, con el 27% y el 26% de menciones, respectivamente, casi el mismo porcentaje de 2014.

 

La encuesta se publica en el mismo mes que se celebra el Día de la Amazonia, el 5 de septiembre, y el Día del Cerrado, el 11 de septiembre, dos biomas amenazados por la deforestación. Teniendo en consideración los datos de monitorización del Prodes 2017 divulgados por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), cada dos meses un área equivalente a la ciudad de Río de Janeiro es deforestada en la Amazonia  (6.947 km²/año). Por su parte, en el Cerrado, a cada minuto  se deforesta un área equivalente a casi dos campos de fútbol  (7.408 km²/año).

La caza y la pesca ilegales, junto con los cambios climáticos, ocupan el tercer lugar en la preocupación de los entrevistados (16%). Obras de infraestructura, como las hidroeléctricas, autopistas y puertos tuvieron el 15% de mencione en el ránking de mayores amenazas para la naturaleza.

Según la encuesta, nueve de cada diez brasileños creen que la naturaleza no está siendo protegida de manera adecuada. En 2014, el porcentaje era de 82% en la misma pregunta. La percepción sube hasta el 91% de los entrevistados en 2018.

La encuesta, sin embargo, subraya que crece significativamente el porcentaje de entrevistados que atribuyen a los ciudadanos la responsabilidad de cuidar de las unidades de conservación (parques, reservas, bosques nacionales). En 2018, el número de brasileños que piensan también que es atribución de los ciudadanos cuidar de esas áreas crece en 20 puntos porcentuales en comparación con 2014, pasando del 46% al 66%.

Pero el gobierno sigue como el principal responsable de esa tarea, con el 72% de menciones. Las ONGs aparecen en tercer lugar, con el 23% de los brasileños afirmando creer que las organizaciones civiles deben actuar para defender la causa medioambiental.

“La gran mayoría espera un mayor compromiso del poder público en la protección de la naturaleza y por una mejor calidad de vida. Y una solución depende de la otra: están intrínsecamente ligadas cuando buscamos, por ejemplo, una mejor calidad del aire y menos contaminación de agua”, afirma Mauricio Voivodic, director ejecutivo de WWF-Brasil. “La encuesta muestra también que la gente cree que debe participar más en el cuidado de la naturaleza y se preocupa más con la deforestación, indicando que el apoyo de la población a la defensa de las áreas protegidas del país puede crecer”, completa Voivodic.
 
Orgullo nacional

Preguntados los brasileños sobre los motivos que consideran razones de orgullo para el país, se observa una caída en la evaluación de la mayoría de los atributos investigados en las entrega de la encuesta. En 2014 -cuando se hizo la misma pregunta- el 58% de los brasileños entrevistados afirmaban sentir orgullo del medio ambiente y de sus riquezas. Ese número cae hasta el 39% en 2018.
Mientras tanto, los resultados de la encuesta de 2018 apuntan que, a pesar de la caída en la evaluación de los atributos relacionados a las razones de estar orgulloso del país en comparación con el 014, el medio ambiente y las riquezas naturales brasileñas continúan en una posición destacada para los entrevistados, con el total del 39% de la menciones.



A continuación, fueron citados la calidad de vida (30%), la diversidad de la población/cultura (26%) y el deporte (23%) como principales motivos de orgullo nacional.

Una de las posibles justificaciones para la caída general en la evaluación de los atributos en relación  al 2014 puede ser el momento negativo vivido por Brasil en 2018.
 
Servicios medioambientales

Al serles presentada una tarjeta indicando los posibles beneficios (servicios medioambientales) que las Unidades de Conservación generan para la sociedad, los entrevistados apuntan la mejoría de la calidad  del aire (51%), la protección de nacientes y ríos (45%) y la protección de la diversidad de animales y plantas (44%) como principales ventajas.

El ocio (31%), la creación de riqueza para la población local (26%) y el suministro de madera (8%) también son vistos con buenos ojos. En prácticamente todos los ítems, el porcentaje fue menor del que se vio en 2014 para la misma pregunta.

Aunque se confirme la valoración de la naturaleza en el día a día de los brasileños observada en 2014, el desafío de una mayor concienciación y movilización de la población en temas medioambientales se hace aún más necesario en 2018.

La correlación entre los beneficios de las áreas de conservación con la “protección de la diversidad de plantas y animales” y la “protección de las nacientes y ríos” son temas que aún están distantes de la percepción del público en general, porque además del bajo grado de conexión entre las áreas de conservación y esos tópicos, dichos atributos presentan una caída en comparación al 2014.

La valoración de lugares con paisajes naturales a la hora de viajar, en la encuesta del 2018, sube 20 puntos porcentuales en el total de la muestra, si se compara a la anterior entrega de la encuesta. En la actual edición, más de la mitad de la población permanece insatisfecha con las áreas verdes que poseen sus ciudades, aunque acostumbren realizar actividades junto a la naturaleza (52%).
 
 
Para más información, por favor contacte con:
WWF-Brasil | comunicacao@wwf.org.br
Delfín rosado en el río Tapajós, región de Santarém, estado de Pará, Amazonas brasileño.
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