Otras amenazas

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Parque nacional Jaú, Amazonas, Brasil
© Juan Pratginestos / WWF-Canon

Además de las grandes amenazas descritas previamente, existe una serie de actividades extractivas adicionales que, de ser planificadas indebidamente, pueden provocar un grave daño a nivel local o paisajístico y/o intensificar otras amenazas mayores.

Minería de oro. La forma más común de minería de oro en la Amazonía es realizada por mineros a pequeña escala con tecnología rudimentaria e impactos acumulativos importantes en áreas específicas de la Amazonía, junto con serios efectos en la salud del hombre. Además de la devastación por la pérdida de paisajes y la contaminación del agua, las enormes necesidades energéticas de la minería industrial y las industrias de procesamiento de minerales crean una demanda que impulsa la deforestación con el fin de obtener combustible de carbón vegetal y la construcción de represas en ríos para la energía hidroeléctrica.

Petróleo. Los impactos ambientales directos más severos de la exploración y explotación de hidrocarburos incluyen derrames de petróleo o gas y la descarga incorrecta de aguas salinas utilizadas para procesar el petróleo crudo; todo esto puede causar impactos devastadores a largo plazo en la salud de los habitantes y ecosistemas locales.

Tala ilegal. Las personas que viven en los bosques o cerca de ellos han utilizado la madera por siglos para satisfacer necesidades básicas (combustible, construcción) y generar ingresos para su subsistencia. Realizada de manera correcta, la tala puede ser una forma sostenible de utilizar los bienes y servicios proporcionados por los ecosistemas forestales si se les deja recuperarse luego de nuestra intervención. Lamentablemente, en todo el mundo, la alta demanda de productos de madera, la deficiente administración de la ley y la mala implementación de las normas de comercio están llevando a una tala que destruye la naturaleza y la vida silvestre, perjudica a las comunidades y distorsiona el comercio. Muchos acuerdos, foros y convenciones han intentado manejar el problema, sin embargo, la tala ilegal aún persiste.

Esta amenaza a la Amazonía está degradando grandes áreas de bosque natural, dando como resultado la pérdida de hábitats y especies (biodiversidad). Estas pérdidas disminuyen las oportunidades de sustento de las comunidades que viven en los bosques, causan incendios forestales, incrementan las emisiones de carbono e inducen cambios nocivos en los patrones hidrológicos.

Sobreexplotación de los recursos acuáticos. El paiche o pirarucu (Arapaima gigas), los caimanes (Paleosuchus y Melanosuchus sp.), y las tortugas de río (Podocnemis expansa) son algunas de las especies acuáticas afectadas históricamente por la sobreexplotación para obtener comida, pieles, huevos y caparazones. Otras especies hermosas o poco comunes son el blanco del comercio para acuarios.