Los anfibios amazónicos

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Rana de árbol. Amapá, Brasil
© Zig Koch / WWF

Maravillas saltarinas de la Amazonía

Los anfibios más abundantes y variados de la región son sin duda las ranas, los sapos y las ranas de árbol. De las 4,000 especies que existen en todo el mundo, más de 427 viven en la Amazonía, entre ellas la rana veneno de flecha. En algunas zonas occidentales de la Cuenca Amazónica pueden encontrarse hasta 80 especies en una sola área de bosque tropical de tierras bajas.
Los anfibios como las ranas generalmente se mantienen cerca a masas de agua, donde su piel puede mantenerse húmeda. En los bosques lluviosos tropicales, sin embargo, la frecuente humedad les permite ocupar un área mucho más grande. Como es de esperar, las ranas se encuentran con más frecuencia en los árboles, relativamente a salvo de los depredadores. Es aquí también donde desovan (en la parte inferior de las hojas o en grietas con agua), aunque algunas también desovan en el suelo.

Las ranas veneno de flecha (Especie Dendrobates)

Las ranas veneno de flecha, coloridas y notoriamente tóxicas, habitan desde los bosques tropicales de Centroamérica hasta los de la Cuenca Amazónica. La mayoría vive en el suelo del bosque, aunque algunas prefieren la seguridad de los árboles. Son más activas durante el día.

Las ranas veneno de flecha son pequeños (20mm-40mm) animales fotogénicos de colores brillantes, como rojo, naranja o verde, de forma que sus depredadores puedan reconocerlos fácilmente y mantenerse alejados.

Aun así, algunos incautos animales pequeños que se acercan demasiado pueden quedar paralizados por el veneno excretado por la piel de la rana. Se estima que alrededor de 2.5 gramos del veneno de esta rana podrían matar con facilidad a un humano adulto.

Algunas ranas veneno de fleche hembras ‘almacenan’ a sus renacuajos en las grietas de los árboles o en las axilas llenas de agua de las bromeliáceas. La madre entonces deberá volver constantemente donde cada renacuajo a depositarles huevos no fertilizados para alimentarse.

La rana veneno de fleche le debe su nombre a un grupo de indígenas de la Amazonía que cubren las puntas de sus flechas con veneno de rana para matar a sus presas.

El sapo de caña (Bufo marinus)

El sapo de caña es una especie grande de sapo. Su piel secreta un fluido irritante tan potente que es capaz de matar a un perro o un gato que sostenga al sapo en su boca. Pero incluso acercarse demasiado a este animal puede ser peligroso. El sapo de caña puede liberar veneno blanco desde su espalda, el cual contiene bufotoxina.

Los efectos del contacto con la bufotoxina son variados y desagradables: salivación abundante, espasmos, vómitos y el colapso de las extremidades traseras. La bufotoxina puede causar parálisis temporal e incluso la muerte de depredadores pequeños.

Una particularidad de los sapos de caña machos es su habilidad de reproducirse como hembras además de como machos, debido a que poseen un ovario rudimentario que comienza a funcionar si sus testículos son extirpados o dañados.

El sapo de caña se ha convertido en una conocida peste. Su eficiente armamento venenoso le brinda una clara ventaja sobre anfibios nativos y causa la disminución de sus depredadores, ya que éstos no poseen inmunidad natural a la bufotoxina que secreta. Está incluido entre las 100 especies más invasoras del mundo del Grupo de Especialistas en Especies Invasoras.