Mapas de las Global eco-regiones para descargar (1999-2000)

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Mapa de las Global eco-regiones
© WWF

Eco-regiones terrestres

Los colores en este mapa delinean los límites de las eco-regiones – no corresponden a tipos particulares de hábitats.
 / ©: WWF
Mapa de eco-regiones terrestres
© WWF

Estado de conservación de las eco-regiones terrestres

No todas las eco-regiones incluidas en las Global 200 enfrentan el mismo nivel de amenazas. Algunas aún contienen grandes áreas de hábitat intacto y presentan oportunidades importantes para la conservación. Otras, habiendo perdido mucho de su hábitat original, requieren acción y esfuerzos urgentes para restaurarlas.

WWF ha ordenado las eco-regiones Global 200 terrestres según su estado de conservación - clasificando a aquellas eco-regiones que se consideran en estado crítico, amenazadas o vulnerables como resultado directo del impacto humano, y aquellas que están relativamente estables o intactas.

Casi la mitad (47%) de las eco-regiones terrestres se considera en estado crítico o amenazada; casi un tercio (29%) son vulnerables; y sólo un cuarto (24%) están relativamente estables o intactas.

Bosques remanentes del mundo

Se estima que los bosques de la Tierra albergan el 50% de todas las especies.

Como se muestra en el mapa de las áreas boscosas remanentes, ya se ha perdido la mitad de los bosques, mientras que mucho de lo que queda ha sido fragmentado o degradado. Esta pérdida de bosques tropicales es particularmente aguda en los bosques de las tierras bajas de Asia y en gran parte de Asia y América Latina.

Sólo tres grandes expansiones de bosques de tierras bajas permanecen en estas regiones: la Amazonia, la Cuenca del Congo y Nueva Guinea.

Los bosques secos tropicales están aún más amenazados, ya que generalmente tienen climas y suelos más propicios para la agricultura, el pastoreo y los asentamientos humanos que las áreas de bosque lluvioso.

En todo el mundo sólo existen siete ejemplos de bosque lluvioso templado, incluyendo los bosques valdivianos de Chile y Argentina y los bosques templados de Tasmania.

Eco-regiones de agua dulce y marinas

El análisis de las eco-regiones Global 200 incluye siete grandes tipos de hábitat para las eco-regiones de agua dulce: Grandes Ríos, Fuentes de Grandes Ríos, Deltas de Grandes Ríos, Ríos Menores, Grandes Lagos, Lagos Menores y Cuencas Secas.

Todos incluyen representación de importantes áreas húmedas y hábitats de áreas húmedas. Los sistemas de agua dulce son especialmente vulnerables, y las especies que albergan están cada vez más amenazadas por la conversión de áreas húmedas en tierras de cultivo y las miles de represas que restringen los flujos de agua alrededor del mundo.

Más de la mitad (53%) de estas eco-regiones están en estado crítico o amenazado, y cerca de una cuarta parte (23%) se considera vulnerable. Si se agregan los posibles impactos del efecto invernadero sobre la atmósfera de la Tierra, la situación es aún más grave, con muchas de las regiones que otrora se consideraban estables o intactas, estarían sujetas a niveles de riesgo cada vez mayores.

Para las eco-regiones marinas, el análisis incluye representación de cinco importantes tipos de hábitat de cada uno de los cuatro reinos biogeográficos marinos: Atlántico, Indo-Pacífico, Ártico y Mar del Sur. En todo el mundo los ecosistemas acuáticos están en aún mayor peligro que sus contrapartes terrestres.

Atolones de coral en el Sudeste asiático

Los atolones de coral benefician a la humanidad al proveer alimento, oportunidades para el turismo y recreación, cualidades estéticas y protección de costas.

Sustentan innumerables comunidades costeras a lo largo del mundo y tienen gran importancia económica, social y cultural para naciones y regiones completas.

También se encuentran entre las regiones más biológicamente productivas y diversas en el mundo, y sirven de indicadores de salud ambiental.

Cambio climático y las Global 200

Este mapa representa una síntesis de modelos climáticos actuales, indicando que muchas de las eco-regiones terrestres del mundo podrían experimentar un cambio significativo en los patrones de vegetación si continúan las tendencias actuales de calentamiento global.

En muchas regiones los árboles y otra vegetación podrían no ser capaces de cambiar su distribución lo suficientemente rápido como para mantenerse al paso del clima cambiante - específicamente cambios de temperatura en este caso.

Estas regiones incluyen los grandes bosques boreales de Rusia y Canadá y las sabanas del Sur de África.