/ ©: Kevin SCHAFER / WWF-Canon

El agua es indispensable

No podemos vivir sin agua dulce y la mejor fuente son la lluvia y la nieve

El agua dulce puede ser definida como agua con menos de 0,5 partes por mil de sales disueltas (el agua de mar o salmuera tiene más de 50 partes por mil).

Los sistemas de agua dulce son ríos, arroyos, lagos, estanques, napas subterráneas, agua de cuevas, manantiales, cuencas de ríos y tierras húmedas (ciénagas, marismas y pantanos).

El agua dulce provee agua para el consumo, saneamiento, agricultura, transporte, generación de electricidad y recreación. También crea hábitats para un diverso rango de animales y plantas.

Cuencas hidrográficas

Los ríos que vemos, los lagos en los que navegamos y los pantanos en los que nos atascamos están donde están gracias a la geografía física que los rodea y esta forma las cuencas hidrográficas.

Una cuenca hidrográfica es una región terrestre donde el agua de lluvia o nieve derretida fluye cuesta abajo hacia un cuerpo de agua, como un río, lago, embalse, estuario, tierra húmeda, mar u océano.

Una cuenca hidrográfica, entonces, incluye los ríos y arroyos que conducen el agua y las superficies de terreno desde donde el agua fluye hacia esos canales.

En esencia, la cuenca hidrográfica actúa como un embudo, recogiendo toda el agua del área cubierta por la cuenca y encauzándola hacia una vía fluvial.

Cada cuenca hidrográfica está separada topográficamente de las cuencas adyacentes por una cresta, cerro o montaña, lo que se conoce como una línea divisoria de aguas.