En el día de los humedales: motivos para celebrarlos y cuidarlos



Posted on 02 February 2013  | 
Pastaza
© Diego Perez / WWF PerúEnlarge
• Perú cuenta con 11 humedales reconocidos como de importancia internacional
• Los humedales son ecosistemas frágiles y muchos se encuentran en peligro



Cada año, el 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, para recordar y valorar los importantes servicios que estos brindan al mundo como la purificación del agua, la retención de carbono y la provisión de especies de animales y plantas que sirven como alimento y fuente de ingresos económicos de millones de personas.

Este día de los humedales los peruanos tenemos motivos para celebrar a lo grande, pues en nuestro país abundan en todos sus tamaños y formas ya que desde las alturas de la Cordillera de los Andes miles de ríos y arroyos van formando páramos, lagunas, pantanos y ciénagas a su paso. La diversidad de los humedales en este país es tal que poseemos 7 de los 20 tipos de humedales que existen a nivel mundial. Además en nuestro territorio han sido declarados 13 sitios RAMSAR abarcando un total de 6.784.042 ha.

Sin embargo, y a pesar de que cada vez es mayor la conciencia mundial sobre su importancia ecológica, cultural y económica, en el Perú, muchos de estos humedales están perdiendo su capacidad de proporcionar los servicios que los hacen tan importantes producto de la contaminación de sus aguas, y la sobreexplotación de sus recursos.

Recuperando la fuente de vida

Una experiencia muy alentadora que grafica la difícil realidad de algunos de nuestros principales humedales, pero también las oportunidades que representa su conservación es la que se inició en 1999 en el abanico del Pastaza en Loreto. Con más de dos millones de hectáreas, es el humedal más grande de la Amazonía peruana.

El año 1999 la situación del complejo de humedales del río Pastaza, era similar a la de muchos otros humedales amazónicos. Sus ríos y lagos estaban contaminados con metales pesados, producto de la actividad petrolera, y la sobreexplotación de sus recursos pesqueros estaban poniendo en riesgo la salud y perspectiva de vida de las poblaciones indígenas asentadas en su interior.

Afortunadamente, hoy el escenario es distinto gracias a un esfuerzo de 10 años que involucró la participación y compromiso de población local (kandozi, quechua y achuar), y que logró entre otras cosas; probar científicamente que sus ríos estaban contaminados con metales pesados, ordenar la pesca en sus aguas incluyendo el respeto de tallas mínimas de captura, épocas de veda de algunas especies e incluso un incremento de casi cuatro veces en el valor de sus ventas de pescado, además se logró la reinyección de aguas contaminadas al subsuelo por parte de las empresas petroleras que operan en la zona.

Actualmente la pesca está volviendo a ser abundante como siempre lo fue y la contaminación por aguas residuales del proceso de extracción de hidrocarburos se ha reducido significativamente, el resultado es el resurgimiento del abanico del Pastaza, pero sobretodo la restitución de ese vínculo especial entre los humedales y las personas.

Para Liliana Lozano, especialista de WWF el trabajo en el abanico del Pastaza es una prueba de la gran capacidad que tienen los humedales de recuperarse, pero a un costo alto en tiempo y esfuerzo "la tarea de recuperar el abanico del Pastaza ha involucrado a muchas personas e instituciones que durante diez años hemos trabajado conjuntamente con este sólo propósito, lo que significa dos cosas, por un lado; que revertir el deterioro de estos ecosistemas es posible, y por el otro que hacerlo no sencillo, especialmente cuando se trata de los humedales amazónicos"

Oro, desorden y humedales en Madre de Dios

Lamentablemente la problemática de los humedales sigue extendiéndose conforme avanzan actividades no planificadas como la extracción ilegal de oro aluvial en Madre de Dios.

En esta región, declarada mundialmente como la capital de la Biodiversidad, los aguajales son importantes fuentes de ingresos económicos para de miles de agricultores; y proveedores de importantes servicios ambientales como la captura de carbono.

Sólo en 2011, al interior de la Zona de Amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata se han deforestado 1500 hectáreas, entre las que se cuentan también importantes humedales, debido especialmente al desarrollo de la minería artesanal.

A pesar de que el proceso de formalización minera está en marcha, aún queda pendiente la definición de un plan de desarrollo integral que permita articular las diferentes actividades en función a las prioridades del uso de los suelos y a la calidad de vida de su población.

Como se puede apreciar, en nuestro país ya tenemos experiencias positivas de las cuales extraer lecciones aprendidas en cuanto a la conservación y recuperación de humedales, pero tal vez lo más importante sea aprovechar días como hoy para recordar el enorme valor que tienen nuestros humedales para toda la población y el mundo y así evitar que se siga destruyendo estos espacios.

Sobre la Convención Ramsar

El día Mundial de los Humedales fue establecido hace 42 años, el 2 de febrero de 1971, en conmemoración a la firma del Convenio sobre los Humedales de importancia internacional suscrito en la ciudad iraní de Ramsar conocido como Convención Ramsar.
Pastaza
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